En esta época, después de las lluvias, los montes de la Sierra se llenan de numerosos tipos de hongos y setas. Entre ellos destaca el Níscalo; Un excelente y sabroso ingrediente de temporada para las comidas otoñales.
Este es un evento natural muy esperado por los serranos, ya que hasta la recolecta de las aceitunas, es el mejor aporte tanto para el bolsillo como para el paladar.
Descripción:
- Sombrero: Es rojo-anaranjada, con forma de paraguas y mide de cinco a viente cm de diámetro; la medida justa para que un gnomo pueda resguardarse bajo él.
- Láminas: Son del mismo color que el sombrero, de textura adherente y se encuentran muy juntas entre ellas.
- Pie: Es como la mayoría de pies: Cilíndrico, corto, atenuado al final y de color oscuro.
- Carne: Es espesa, consistente, de color anaranjado, olor suave y sabor algo picante; una delicia para el paladar.
Hogar:
Puede sobrevivir en todo tipo de suelos, aunque se encuentra mejor entre pinos jóvenes.
Recogida:
Su recolecta se lleva a cabo entre principios de octurbre y el frío del invierno.
Una vez recogida, está exquisita a la brasa y en el “ajo de harina”.
Recomendaciones:
- Las setas que no se vayan a recoger, no deben ser destruidas.
- Deben transportarse en una cesta de mimbre o caña.
- Para recoger las setas deben cortarse con un cuchillo.
- No deben dejarse restos de la comida para evitar dejar rastros de nuestra recolección.



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