Otoño en la sierra - La berrea
26 Sep 2011
Desde finales de septiembre cualquiera que se acerque a la Sierra de Segura podrá disfrutar de un espectáculo natural sin igual: la berrea. El amor hay que ganárselo y eso lo saben bien los ciervos. Cada otoño, los machos de esta especie inundan la sierra con la fuerza de sus gargantas para demostrar quién tiene el poder. Los sonidos de la berrea son el preámbulo de fuertes luchas. Los ciervos macho acuden hasta los lugares donde las hembras suelen beber y comer para pelear con otros de su especie haciendo uso de sus enormes cornamentas. El más fuerte será el encargado de garantizar el futuro de la especie con las hembras, quienes darán a luz a los cervatillos ocho meses después.
Este mes también invita a hablar de otro animal muy curioso: el quebrantahuesos, un buitre muy
particular. Durante su madurez busca a la pareja con la que se mantendrá durante el resto de su vida en el mismo nido. Este animal recibe su nombre porque acostumbra a lanzar huesos contra las rocas desde grandes alturas para así poder ingerirlos. Septiembre y octubre son los meses en que se reproduce pero hay que esperar hasta diciembre para la puesta de huevos, de cuya incubación se ocupan al mismo tiempo el macho y la hembra.
Las casas rurales del Mirador de la Luna, situadas en pleno corazón de la sierra, permiten contemplar a estos dos animales en su época más esplendorosa. Escuchar de cerca la berrea, ver los combates entre ciervos y presenciar a estas majestuosas aves es un espectáculo que no defraudará a ningún visitante. (José Bautista)



